¿Sabías cuáles son las diferencias entre la Aspirina, Paracetamol, Ibuprofeno y el Naproxeno?.

Imaginémonos el siguiente hecho: te despiertas a medio día con un particular dolor de cabeza, mareo y malestar estomacal, debido a que anoche te pasaste considerablemente de copas. De inmediato te levantas de tu camas (como puedes), y corres hasta la canastilla de los remedios, en donde te encuentras con una gran variedad de cajas y sobres con pastillas. ¿Cuál de todas debes de tomar?, ¿cuál será mejor para aliviar tus síntomas más rápido? A continuación te ofrecemos una práctica guía que te permitirá conocer para qué sirven las aspirinas y cuál de ellas utilizar en cada ocasión.

Conoce a continuación y en detalle, para qué sirven las aspirinas.

Para qué sirven las aspirinas (cada una de ellas)

Precauciones: La Aspirina puede perjudicar seriamente el hígado, el intestino y los riñones. Siempre es recomedable que consultes a tu médico antes de ingerirla a diario y de suministrársela a tus niños.

Advil y Motrin (Ibuprofeno)

El Ibuprofeno es otra de las aspirinas más efectivas, la cual tiene la capacidad de aliviar una gran gama de dolores y malestares de manera inmediata.

Recomendable para: Resaca, dolores musculares, calambres menstruales, dolor de oído, dolor de muelas y dolor en el pecho.

No recomendable para: Cefaléa crónica

Precauciones: En general, el ibuprofeno presenta las mismas precauciones que la Aspirina clásica.

Aleve (Naproxeno)

En contraste con el Ibuprofeno, el Naproxeno se caracteriza por su acción lenta pero duradera. Este tipo de aspirina es especial para tratar dolores crónicos.

Recomendable para: Artritis, resaca, inflamaciones, dolores de cabeza persistentes.

No recomendable para: Aliviar dolores rápidamente

Precauciones: El Naproxeno es usualmente relacionado con males estomacales, por lo que si sufres de problemas digestivos, ten cuidado con la dósis que ingieras de este tipo de aspirina.

A partir de esta práctica guía que te enseña para qué sirven las aspirinas, podrás usar este tipo de medicamentos de manera más consciente.

Aún así, es recomendable recordar que todas estas aspirinas, al igual que todos los medicamentos farmacéuticos, implican ciertos riesgos generales para nuestro organísmo, si se las ingiere de manera excesiva.

Muchas personas suelen indicar incluso, que al tomar demasiado de estas pastillas para aliviar sus dolores, la misma aspirina se ha vuelto la causa del dolor.

No es malo que ingieras aspirinas cuando se presente un dolor fuera de lo común en tu organismo, ¡pero no te acostumbres a depender de este tipo de medicamentos!

Comparte con todos esta valiosa información acerca de para qué sirven las aspirinas.